¿Cómo transformar? —¿Cómo se puede generar una ciudad sustentable desde el punto de vista de la movilidad? —Es un problema ciudadano, de empujar a las autoridades. Los políticos tienen mucho miedo a afrontar estos temas porque piensan que van a perder votos, que se enfadarán los comerciantes y los usuarios de coches. Lo que es un absurdo, porque no se gana el mundial jugando a la defensiva y las ciudades que han jugado al ataque, han ganado. Y está comprobado. En Rosario, lleva más de 20 años el mismo gobierno haciendo este tipo de políticas y cada vez gana más votos porque la gente lo quiere. En Barcelona, cuando comenzamos a peatonalizar y mejorar calles, a ampliar las veredas, a quitar coches, a reducir el ancho del carril, fueron los mismos ciudadanos los que empezaron a pedir más espacio público. —¿Y qué hacemos con los autos? —Cuanto menos densa es la ciudad, más difícil es fomentar el transporte de colectivos porque tampoco la sociedad puede estar pagando tranvías y autobuses en cada esquina. Ahí, el coche, la moto o la bicicleta tienen sus ventajas y creo que hay que evitar que entren a la ciudad, montar buenas terminales, buenos espacios de paradas de colectivos con aparcamiento gratuito de coches y bicicletas públicas, y que de allí, la gente entre al centro de la ciudad en colectivo, bicicleta o a pie. Hay que evitar el coche. —¿Se pueden hacer abruptamente estos cambios? Porque en Santa Fe, algunas medidas incipientes se han tomado. —No. Hay que hacerlo de vez en cuando y lentamente. Pero la primera medida tiene que ser violenta y contundente. Cada ciudad elige la suya. Ustedes, por ejemplo, que van a tener el tren urbano, métanle fuerte a las paradas y al entorno para que sean plazas, que las calles lleguen hacia ellas, limiten los coches alrededor, coloquen parquímetros gratuitos para bicicletas, amplíen las veredas. Las políticas de transformación de ciudad no pueden abordar todo de golpe porque la gente no las va a entender, hay que empezar y continuar sistemáticamente. Es curioso cómo los políticos se van animando. Porque normalmente no son burros, saben de ciudad y quieren que la gente los vote. Pero tienen miedo a perder votos, quieren inaugurar obras y que la gente las reciba bien. —Y el principal beneficio es... —Las buenas políticas de movilidad cambian el estrés de los ciudadanos... empiezan a caminar, se toman tiempo para eso, usan el colectivo y van leyendo, preparan sus reuniones del día, las charlas que tienen que dar, van viendo los papeles que van a gestionar, las cuentas a pagar. Cambia la vida, deja de ser la locura que era cuando el coche permitía ir a todos lados.