-La realidad es que es una situación que está atravesando todo el transporte público del interior del país. Paraná está en crisis, Rosario estuvo 6 días de paro, el año pasado Córdoba estuvo más de 100 días sin servicio de transporte, y Santa Fe no escapa a esta realidad nacional. La solución está en que todos los actores involucrados pongamos algo en juego para lograrlo. En primer nivel lo deben hacer los municipios, las provincias y la Nación. Ésta última debe lograr una distribución de recursos más equitativa que la actual, ya que hoy hay una desigualdad muy grande entre lo que recibe el AMBA (conformado por la ciudad de Buenos Aires y otros 40 municipios linderos) y lo que recibe el resto del interior del país. Eso es clave. Y encima esa distribución desigual se sigue ampliando, porque han definido un nuevo incremento de subsidios del orden de los $ 4 mil millones, para toda esa zona, en pos de poder pagar los incrementos salariales de UTA (choferes de la Unión Tranviaria Automotor). Como no hay tal incremento de subsidios al interior del país empieza a visibilizarse esta desigualdad que genera el problema para poder pagar los incrementos de UTA.