En el comedor del Hogar Puertas Abiertas "María Auxiliadora", del barrio Belgrano, norte de la ciudad, las ollas trabajan sin parar. Esa institución da de comer por día a 321 personas: es el “tope” de raciones que tienen autorizados. Pese al buen volumen de porciones que se preparan -gracias al trabajo incansable de sus voluntarios-, sigue quedando gente afuera, esperando por un plato de comida que no llegará.



































