"Toda película de catástrofe comienza con un gobierno ignorando las advertencias de un científico", opina Gerald Kutney, experto en cambio climático. Por ejemplo, en la película "El día después de mañana" (2004) Jack Hall (personificado por Dennis Quaid), un paleoclimatólogo estadounidense, y sus colegas advierten sobre el inminente calentamiento global en una conferencia de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva Delhi, pero el vicepresidente estadounidense simplemente desestima sus preocupaciones. Sin embargo, la anunciada catástrofe ocurre tal como fue predicha, y el espectador aterrado asiste a su desarrollo.


































