Si usted encontró tirados en la calle unos lentes recetados, quizás sean de un jubilado que los extravió por simple descuido, y a quien reponerlos le costará mucha plata para su escasa jubilación. Si se topó con un DNI, puede que pertenezca a una persona que está desesperada y que debe recuperarlo para hacer un trámite de urgencia. Y si acaso usted se tropezó con una billetera que contiene tarjetas de crédito y dinero, podría aplicar la moral kantiana del "deber-ser" e intentar devolverla a su dueño.

































