La escena se repite en muchos clubes deportivos de Santa Fe: un padre llega con su hija pequeña o una madre con su hijo a las actividades deportivas. Sin embargo, la necesidad de ingresar al vestuario para ayudarlos a cambiarse se convierte en un dilema. ¿Qué sucede cuando un papá debe entrar al vestuario de las niñas o una mamá al de los niños? Este escenario, que podría parecer menor, refleja una problemática más profunda que afecta a muchas familias, especialmente las monoparentales, matrimonios igualitarios o aquellas en las que el progenitor que acompaña al menor es del sexo opuesto.
































