El 29 de junio de 1972 la ciudad de Santa Fe se convirtió en escenario de una de las protestas más recordadas de su historia reciente: el “Manzanazo”, una revuelta popular nacida en medio del conflicto salarial de los trabajadores municipales, que marcó un punto de quiebre en la relación entre el movimiento obrero, el estudiantado y el régimen militar.



































