Jorge Pérez Jaramillo: "Crear ciudades más completas es una urgencia absoluta"
De la transformación de Medellín al potencial de Santa Fe y la encrucijada de Rosario en la mirada del urbanista colombiano que estuvo en la ciudad para participar de La Noche de las Ideas y el "Pacto para el Futuro".
Jorge Pérez Jaramillo: "Crear ciudades más completas es una urgencia absoluta"
Un primer desembarco en Rosario y luego el arribo a la ciudad de Santa Fe para participar de La Noche de las Ideas, recorrer el Museo de la Constitución y la costanera, cruzar el Puente Colgante, conocer la Laguna Setúbal, visitar algunos barrios y asistir a la cancha para presenciar el partido de fútbol que disputó Colón el último domingo. Todo eso hizo el urbanista colombiano Jorge Pérez Jaramillo antes de participar en una de las actividades centrales que lo trajo a esta parte del mundo: el lanzamiento del "Pacto para el Futuro", junto al intendente de esta capital Emilio Jatón.
Jaramillo viene de Medellín, la ciudad que hace tres décadas inició un camino de transformación urbana y social que la convirtió en un faro para la región y el mundo.
De ese proceso pero también de cierta crítica hacia la situación actual de la segunda urbe más importante de su país; de cómo puede incidir su campo de trabajo en el bienestar de una comunidad y de la necesaria participación social en todo proyecto que se precie de transformador, habló con El Litoral. Y un poco también de fútbol, para reconocer el rito que significa para los locales y la diversión para quien lo observa desde afuera; claro, sin la cuota de sufrimiento por el resultado.
- Antes de hablar del futuro, hablemos un poco del pasado. ¿Cómo se inició la transformación de la ciudad de Medellín y qué resultado tuvo aquel proceso? ¿Qué de aquella transformación se puede trasladar a otras ciudades como Santa Fe o Rosario?
- Medellín vivió una etapa en la que todo era crisis: crisis por la urbanización, por el declive económico, porque no había democracia local. Crisis, crisis. Parecía que no había futuro y nuestra sociedad, de la mano de la nueva democracia que surgía entonces en Colombia, a finales de los años 80, fue capaz de construir un amplio nivel de convergencia de toda la sociedad y acordar mucho, incluso en qué nos habíamos equivocado. A partir de ahí empezó un camino de 30 años que nos ha permitido transformar todos los indicadores. Hoy es una ciudad que, sin ser un sueño, es infinitamente mejor de la que vivimos y uno ve que hay casos así en el mundo, de ciudades que logran transitar el camino de la crisis hacia la transformación a partir de una visión de largo plazo, adecuado liderazgo y trabajo colectivo.
La necesidad de crear acuerdos sociales y proyectos en común, y la infraestructura como factor integrador, entre los conceptos de Jorge Pérez Jaramillo. Crédito: Guillermo Di Salvatore
Entonces, si una ciudad como Santa Fe reconoce sus atributos, y sus déficits y problemas pero es capaz de construir los acuerdos con la visión y la ilusión de largo plazo que se requiere, estoy convencido de que en un término razonable puede construir un proyecto que la haga aún mejor.
Tengo que decir que estoy muy impresionado con la ciudad que tiene una calidad evidente; vas andando por la calle y aprendes a descubrir esas cualidades urbanas. Se ve que es una sociedad, en general, cohesionada, tranquila, con confianza y con un territorio hermosísimo.
- ¿Podemos pensar que en las ciudades de América Latina, donde las urgencias son tantas, cuesta más pensar a futuro?
- Claro, porque muchas veces tienes razones para no tener fe, para pensar que el reto es tan grande que nunca vas a lograrlo. Sin embargo, si algo pasó en Medellín fue que en 30 años construimos democracia, políticas públicas, transformaciones de infraestructuras de gran calado, transformaciones institucionales y de la economía, indicadores sociales completamente distintos. Es una ciudad que pasó de ser un agujero negro en el mundo, una ciudad indeseada y rechazada, a otra que tiene problemas por el exceso de turismo.
Ahora los indicadores son impresionantes; lo mismo pasó en Bilbao, una ciudad que conocí cuando todavía estaba en crisis con la ETA y en conflicto con el Estado Español, y hoy dirías que es un milagro. No es ningún milagro, es una construcción colectiva.
Creo que lo que está pasando en Rosario y en Santa Fe es que hay dos ciudades que tienen tensiones importantes adentro, pero también unas energías muy fuertes. En resumen, mi sensación es que Santa Fe puede dar un salto cualitativo. Y ahí es importante hablar del Pacto para el Futuro que está promoviendo el intendente Emilio Jatón. Es el resultado de un acuerdo mundial y esta fue la primera capital (de Latinoamérica) que da el salto de lanzarse en el marco de CGLU (Ciudades y Gobiernos Locales Unidos).
- Venis del campo de la urbanización y la arquitectura, ¿cómo inciden esas disciplinas en el bienestar de un barrio, de una ciudad? Lo pregunto porque justamente la urbanización es una de las prioridades que se plantean para Rosario en el actual contexto de violencia.
- Las ciudades son el territorio de la vida humana. La mayoría de la humanidad está viviendo en ciudades. Y si uno mira, son ciudades muy incompletas, territorios de una vida incompleta, porque la gente no tiene el acceso a los recursos esenciales. Tendemos a pensar que los recursos esenciales son solo el agua, la energía, las cloacas, el empleo, y es verdad que son vitales. Pero hay otros recursos: una comunidad que no tiene acceso a condiciones de vida digna en el escenario público no tiene vida, tiene sobrevivencia. Crear ciudades más completas es una urgencia absoluta porque muchos de nosotros tenemos el privilegio de poder ir a otras regiones, tener vacaciones, algunos participan en clubes. Pero la inmensa mayoría de la sociedad humana no tiene sino la ciudad y a veces ni la ciudad; tienen el barrio. Entonces, tenemos que ser capaces de construir en los barrios condiciones de vida, de convivencia y coexistencia, porque esto no lo vamos a resolver con policía y con ejército ni otro tipo de instrumentos.
Lo más importante que tiene la urbanización es que promueve oportunidades, Entonces, ¿cuál es el rol del urbanismo? Hay un escenario que nosotros hemos implementado en muchos países del sur global que es el mejoramiento integral de barrios; hay algunos experimentos localizados en zonas difíciles o en condiciones difíciles donde, mediante unas metodologías muy finas, se puede hacer una especie de acupuntura urbana. La construcción de la ciudad o del barrio no es solamente el ámbito físico espacial, sino sobre todo la comunidad, la sociedad. De modo que eso es absolutamente potente y transformador.
En La Noche de las Ideas, organizada por la Municipalidad de Santa Fe y la Embajada de Francia. Aquí, con el intendente Emilio Jatón. Crédito: Pablo Aguirre
En Medellín no solo se resolvió el tema desde el punto de vista físico espacial: hubo partes de diálogo social, de políticas públicas, asistencias de diversos servicios que tiene que fomentar la sociedad a través del Estado. Pero al final necesitas el contenedor físico espacial y las infraestructuras, por ejemplo, el transporte: normalmente se piensa que es un problema de movilidad pero, además, es un tema de accesibilidad y de integración social. Cuando a una comunidad periférica le incorporas un transporte la estás haciendo parte, la estás incorporando. Y si llegas con el Estado y le haces mejoramiento de barrios, aparecen las bibliotecas, las escuelas, los parques y los servicios que completan ese barrio; y si además tienes transporte y conectividad de escala municipal y metropolitana, dejas de ser un gueto y entras a ser parte de una sociedad.
- ¿Cuál es la participación de abajo hacia arriba de este proyecto de transformación, es decir, desde la sociedad hacia los niveles de decisión?
- Sin eso no puedes hacer nada. O mejor, sí puedes hacer mucho pero poco va a ser exitoso. Una comunidad que dialoga y construye acuerdos sociales y políticos a lo largo del futuro de su ciudad es una comunidad mucho más habilitada para trabajar luego con el Estado, de manera que las infraestructuras y los servicios físicos o espaciales cumplan su cometido.
Los metrocables se convirtieron en una herramienta de conexión e integración social en la ciudad de Medellín.
- ¿Esa va a ser una de las claves de este pacto para el futuro que se firma con la ciudad de Santa Fe?
- El pacto por el futuro que planteamos en CGSU parte de tres presupuestos: la gente, el planeta y el gobierno, asumiendo el fortalecimiento de los gobiernos locales y de las ciudades: no vas a alcanzar las metas del cambio climático ni los objetivos de desarrollo sostenible sin la gente. Por eso estamos convencidos de que los gobiernos locales son la superación de estos retos, porque es muy difícil que un gobierno nacional de un país tan complejo y tan vasto como Argentina, por ejemplo, llegue a un barrio: vas a llegar con un elemento, pero no con un propósito de largo aliento de transformación. Las alcaldías, las intendencias y las comunidades de gobiernos locales sí pueden lograr eso porque pueden hacer una apuesta mucho más integrada entre comunidad y gobierno que tenga agenda de corto, mediano y largo plazo. Lo que sí tenemos que construir es un acuerdo social y político que trascienda la coyuntura electoral. Porque los grandes proyectos transformadores casi nunca se hacen en un solo periodo de gobierno. Entonces, lo bonito y lo potente que uno percibe en Santa Fe es que hay una energía consciente de eso.
- Treinta años después, ¿Medellín sigue siendo un ejemplo de transformación?
- Hay muchos aprendizajes, a mí me gusta ser crítico porque no hay procesos perfectos ni completos. Es una ciudad que pasó de tener 380 homicidios por 100 mil habitantes a tener hoy alrededor de 23 ó 24 y eso es una reducción extraordinaria. Medellín es una ciudad extraordinaria y ha hecho un proceso continuado con cierta coherencia, cierta articulación política entre diversos gobiernos de varios movimientos políticos pero con unas prioridades sustanciales que se han mantenido. Entonces, los indicadores económicos, sociales, de inclusión, de equidad, de servicios públicos han ido evolucionando en forma positiva. Sin embargo, ahora estamos en una etapa de declive y eso es un asunto que vale la pena mencionar. Es que se requiere mucha sabiduría social y política para no caer en la autocomplacencia que enceguece y que priva de tener capacidad crítica para reaccionar ante los nuevos retos. Un amigo decía "cuando encontré la respuesta me cambiaron la pregunta". Entonces, el problema es que tú apuestas con unas preguntas pero éstas van a veces más rápido que tu capacidad de responder. Yo creo que en el tema de las ciudades hay que tener esa capacidad de estar permanentemente atentos a revisar hacia donde vas. Entonces, Medellín está en una etapa donde perdió las preguntas, se concentró mucho en sus respuestas y estamos enredados. Pero sirvió mucho lo que hemos hecho hasta ahora.
En Santa Fe, que es una ciudad, de lejos, con muchos atributos más que los que tenía Medellín en términos de bienestar y cohesión, si se deciden y tienen la fortaleza de hacerlo, el salto cualitativo que pueden dar es soñado. Además, porque están en un enclave natural privilegiado, en unas condiciones paisajísticas y ambientales de una riqueza y una diversidad increíble. De modo que sumando capital social, entorno natural con capacidad de diálogo y de consenso, y de acordar hacia el futuro un pacto potente, Santa Fe puede ser una ciudad maravillosa, más de lo que es, muy pronto.