Héctor Mainero atiende el teléfono y de entrada uno puede darse cuenta de que esa voz habla con la erudición de alguien que se ha pasado la vida leyendo libros e intentando comprenderlo todo; pero también revela aquella otra sabiduría, vale decir, la de haber vivido, simplemente eso: son esos saberes que no están ni en páginas encuadernadas ni en academias.


































