"Veníamos contentos con las lluvias de días pasados. Eran una bendición. Pero realmente esta última, con granizo y viento, barrió una zona completa de quintas en Ángel Gallardo y Chaco Chico, que pertenecen a Monte Vera. No dejó nada. Tengo una amargura". Así evaluó Guillermo Beckman, presidente de la Sociedad de Quinteros de Santa Fe, el impacto de la tormenta de este miércoles por la madrugada.






























