El balcón de la fachada del Teatro Municipal 1° de Mayo estaba "ensopado" en agua y agrietado cuando se empezó a rasquetear el material de frente. Ese ejemplo bien visual, grafica el grave problema de humedad detectado en el centenario inmueble, debido a filtraciones en los techos y la presencia de un revoque inadecuado en los muros, entre otras causas. Con esta intervención de la Municipalidad sobre cubiertas, bajadas pluviales y fachadas, se busca resolver esa patología y "que el edificio respire", dijo el arquitecto Juan Martín Galán, coordinador ejecutivo de Patrimonio Urbano.

































