El caso ocurrió mucho, muchísimo tiempo antes de que se conocieran experimentos con animales. Algunos ejemplos: en noviembre de 1957, la perrita Laika se convertía en el primer animal que era enviado al espacio a bordo de la nave espacial soviética Sputnik II. También, a mediados de los '60, se quiso demostrar que los simios eran capaces de reconocer y producir oraciones mediante signos. La chimpancé Nim Chimpsky fue sometida a un entrenamiento muy controvertido, y el proyecto fracasó.


































