Desde el 1° de marzo, acercarse a la intersección de Estanislao Zeballos y Facundo Zuviría es, en estos tiempos críticos, lo más aproximado a cubrir una buena noticia. Allí funciona La Esquina Encendida, espacio que integra el tríptico de la imaginación pero que se convirtió en el centro de vacunación contra la Covid-19 para personas mayores de 90 años, luego de +80 y ahora de +70; precisamente, los grupos etarios más vulnerables frente a las complicaciones que presenta la enfermedad.































