Desde hace unos días, llama la atención a los ojos de los peatones cómo desconocidos dejaron la fachada blanca de una Iglesia Ortodoxa ubicada en la esquina de Alvear y Maipú. Quedó hecha literalmente un desastre, con grafitis y pintadas con frases que, encima, se ufanan de ser “graciosas”.

































