“Cuando explota un petardo tengo que encerrar a mi hija. Trato de que tranquilizarla. Pero ella queda desequilibrada durante días, y detrás hay una familia que atraviesa esa triste situación”. Así describió su padecimiento Noelia Leno, madre de una niña con autismo que cada vez que alguien utiliza pirotecnia ella comienza un verdadero calvario. La misma situación la atraviesan muchas familias todos los años, en especial durante las fiestas de celebración de Navidad y Año Nuevo. “Mientras otros celebran nosotros sufrimos”, graficó.




































