Hace seis meses, donde había zanjas hoy está el cordón cuneta; en las calles donde había tierra hoy está el asfalto o ripio; y donde la oscuridad era la protagonista por las noches, hoy la tecnología led cambió esa realidad. Además, unos 500 vecinos y vecinas abren sus canillas y tienen agua potable y segura; y lo más importante para los habitantes de este barrio es que cuando llueve el agua no ingresa a las casas porque los nuevos desagües cumplen la función correctamente.

































