Para encontrar los orígenes de César Augusto Caggiano, el pintor y escultor que los periódicos santafesinos de la primera mitad del siglo XX ubicaron como “uno de los más altos valores nacionales”, hay que ubicarse geográficamente en esa zona difuso donde, al decir de Juan José Saer, la costa no termina de perder su fisonomía para ya pasar a ser pampa gringa. El artista nació en Larrechea, un pueblo del departamento San Jerónimo de la provincia de Santa Fe que todavía sigue siendo muy pequeño (en 2010 no llegaba a los 600 habitantes) en marzo de 1894. Casi podría decirse que nació junto a su terruño, que apenas llevaba tres años desde su fundación.


































