Ricardo Calanchini es una puesta estética en sí mismo, inconfundible para el transeúnte que se lo cruza tomando un café o en algún evento, los momentos en los que se relaja de la actividad pictórica incesante. Reconoce la continuidad entre la obra y el personaje: “La estética personal, la moto: todo tiene un sentido estético. Porque vivo permanentemente de artista, no es que me disfrazo. Y eso de ser “famoso” lo disfruto mucho”, comentaba a El Litoral hace un tiempo, cuando fue reconocido por el Concejo Municipal de Santa Fe, por sus 40 años como artista plástico de la ciudad. En otra ocasión recordaba: “En la película ‘65/75 Comarca Beat’, cuando aparezco en la isla Berduc, que tenía 16 o 17 años, estoy ya usando los lentes Ray Ban oscuros. No es que uno se disfraza de artista”.

































