Uno de sus trabajos más emblemáticos es “La nueva democracia”, que pone de relieve sus búsquedas. El mural, que está ubicado en el Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México, representa el triunfo del pueblo sobre la opresión y la tiranía. En 1944, le solicitaron a Siqueiros un mural para el interior del Palacio de Bellas Artes. Pintó “México por la democracia y la independencia”. Pero en 1945, tras el final de la Segunda Guerra Mundial, pintó otros dos: “Víctimas de la guerra” y “Víctimas del fascismo”. Así quedó constituido el tríptico que se conoce, precisamente como “Nueva Democracia”.