La mejora climática en el centro norte santafesino, a partir de las lluvias del sábado 21 de enero, sirvió para jugar las últimas cartas en una campaña muy sufrida para los agricultores de la región. Pudieron reanudarse las siembras de soja de segunda, que continúa a todo ritmo, así como la de maíces tardíos -fuera de fecha-, principalmente en las zonas tamberas. En cambio, a los cultivos tempranos el aporte de humedad le llegó demasiado tarde y los daños son irreversibles.


































