El té argentino atravesó muchas etapas en su historia, que comenzó en 1923 cuando el sacerdote Tijón Hnatiuk llegó de Ucrania a Colonia Tres Capones, en Misiones, y trajo como regalo a su familia un paquete de semillas de Camellia sinensis. La historia está cargada de momentos de auge en la producción, de cambios en la industrialización y de búsquedas de nuevos mercados para su comercialización.

































