Según el analista Miguel Gorelik, la "foto" de las exportaciones de carne bovina en agosto no se corresponden con "la película" que protagonizan los frigoríficos argentinos, condicionados principalmente por el atraso cambiario, los bajos precios internacionales y costos internos crecientes. Haber embarcado ese mes 85.000 toneladas equivalente carcasa (tec), unas 15 mil más que en julio y la sexta cifra más importante de los últimos 100 años, podría generar una sensación de boom o auge. Sin embargo, el especialista consideró que estos valores son insostenibles por la falta de competitividad del sector.
































