Los resultados preliminares indican una clara tendencia a recuperar el área que se ha ido retrayendo en los núcleos girasoleros del centro-norte del país desde la campaña 2018/19 debido fundamentalmente a la falta de humedad superficial durante la ventana de siembra, y también un mayor interés de los productores en sostener la siembra de girasol en provincias como Córdoba y San Luis, basada en los buenos resultados obtenidos en el último ciclo.


































