La euforia por la clasificación a las semifinales del Mundial 2026 quedó rápidamente atrás. Apenas unas horas después del trabajado triunfo por 3 a 1 frente a Suiza, la Selección argentina volvió a los entrenamientos con la mirada puesta en un nuevo desafío: Inglaterra, el último escollo antes de una posible segunda final consecutiva.































