-En salto, que fue la primera medalla que obtuve, los dos que quedaron arriba mío (Emile Ritter van de Kamp de Chile -oro- y Dorien Llewellyn de Canadá -plata-) son dos muy buenos saltadores que en el ranking están arriba mío. Yo sabía que iba a estar difícil. Salí último en el muelle porque les había ganado en la clasificación y sabiendo el score que habían saltado sabía que tenía posibilidades de ganarles. No se dio, pero igual sé que cumplí con lo que yo tenía que hacer. En overall, el que salió primero (Dorien Llewellyn) viene de salir tercero en el mundo. Es uno de los mejores esquiadores de los últimos cinco años en overall. Tuvo el récord mundial. Sabía que era muy difícil ganarle. Empecé muy bien en la final. Con slalom y salto venía ganando, pero faltaba figuras que era la clave donde él me podía sacar un poco más de puntos. Él esquió antes de mí y muy bien. Yo cuando me tiré al agua ya sabía que no había muchas chances de la medalla de oro. Al que le gané, que fue el tercero (Martín Labra, de Chile), también es muy bueno. Es top 5 mundial.