El 18 de junio no será un día más en la historia de la NBA. Tampoco lo será para los Buss, para Magic, ni para las generaciones de fanáticos que crecieron viendo a los Lakers de Showtime, a Kobe con el 24 o a LeBron con la capa invisible de héroe de Hollywood: este martes, la familia Buss dejó de ser la dueña mayoritaria de los Lakers.



































