"Las entidades funcionan -indicaron los clubes- como diques de contención de miles y miles de chicos/as y adolescentes que son rescatados de la calle para insertarlos en el mundo de la vida sana, de los deportes y hasta de la educación primaria, secundaria y hasta terciaria, en algunos casos. También en su interior se conforman organizaciones que aportan valores de vida a la sociedad, como fundaciones, departamentos de género y equidad, comisiones de inclusión social, áreas de discapacidad, servicios de salud, actividades recreativas para la tercera edad, etcétera. Todo eso, ni más ni menos, se ha logrado edificando desde los fundamentos iniciales de las instituciones: no lucrar sino generar aportes a la sociedad".