Desde hace 18 años, sólo dos deportistas de la Argentina se mantienen en un nivel de excelencia mundial. Uno es rosarino y se llama Lionel Andrés Messi. El otro es nuestro, como el Puente Colgante, la cerveza, el alfajor, el calor, el clásico Colón-Uníon y los mosquitos: se llama Luciano De Cecco, nació hace 36 años en la ciudad de Garay, donde para muchos es casi desconocido porque..."juega al vóley". En cualquier otra ciudad del mundo, no lo dejarían ni caminar esos días que la exigencia deportiva de excelencia lo deja "volver unos días a casa".

































