Hace 55 años, el deporte argentino vivió uno de los momentos de mayor gloria de todos los tiempos, en el Palazzo Dello Sport, en las afueras de Roma, Carlos Monzón, el doble poseedor de los títulos argentino y sudamericano y ubicado número 1 en el escalafón universal aplicó un golpe violento de derecha a la mandíbula, en el duodécimo asalto y destronó de la corona de peso medio al hasta entonces invencible en su país, el italiano Giovanni Benvenuti.

































