De perfectos desconocidos a jugar con la cancha de Vélez repleta, resume la paradoja que vivieron en menos de un mes los chicos del seleccionado argentino sub 16 campeones sudamericanos, hecho que ocurrió hace 35 años. El 22 de abril de 1985, en un estadio José Amalfitani con casi 40 mil personas que ingresaron en forma gratuita, el equipo albiceleste, dirigido por Carlos Pachamé, derrotaba por 3-2 a Brasil y se consagraba ganador del certamen continental con puntaje perfecto.

































