La cercanía y calidez que Santiago Chocobares mantiene según pasan los años lo hacen singular, querido en su ciudad natal y mucho más grande de lo que es a nivel deportivo. Con los valores de la amistad como bandera, el rugbier rufinense radicado en Francia transita su mejor momento después de una lesión de la que se recupera satisfactoriamente para volver al ruedo.

































