La Eurocopa 2020 es el primer paso del regreso a la normalidad en los eventos deportivos en todo el continente. Varios estadios fueron habilitados parcialmente para que el público pueda estar presente para mirar los partidos de su seleccionado nacional, pero el que rompió todos los números y estuvo completo al 100% fue el Puskás Arena durante el duelo entre Hungría frente a Portugal por el Grupo F, considerada el más difícil de todo el certamen.

































