Seattle Seahawks y New England Patriots definen el campeón de la NFL en el Super Bowl LX, este domingo en el Levi’s Stadium. Los Pats vuelven a la final sin Tom Brady y Seattle va por su 2° título.
La final en San Francisco promete cifras récord en publicidad y apuestas. La expectativa por el mensaje del artista puertorriqueño en el escenario y las claves de una final que paraliza a los Estados Unidos.

Seattle Seahawks y New England Patriots definen el campeón de la NFL en el Super Bowl LX, este domingo en el Levi’s Stadium. Los Pats vuelven a la final sin Tom Brady y Seattle va por su 2° título.
Este domingo, el Super Bowl LX pone frente a frente a Seattle Seahawks y New England Patriots en el Levi’s Stadium de Santa Clara, en la bahía de San Francisco. El partido define al campeón de la temporada y concentra la atención global de la NFL.
New England llegó a la definición como dominador de la AFC en temporada regular y con una ruta de playoffs marcada por partidos cerrados, que reforzaron el carácter del equipo en instancias límite. En Seattle, el recorrido fue más explosivo, con una ofensiva que encontró ritmo en enero.
Para los Patriots es un Super Bowl especial: será el primero desde la salida de Tom Brady, el símbolo de una era de títulos. El presente tiene otro conductor y otro cuerpo técnico, con la presión de sostener la tradición ganadora en un escenario nuevo.
La temporada de reconstrucción acelerada tuvo un punto alto con Mike Vrabel, distinguido como entrenador del año en los NFL Honors. En New England lo toman como una señal de respaldo a un proyecto que busca dejar atrás el bache post dinastía.
Seattle va por su segunda consagración tras el título de 2014 y una nueva oportunidad para reescribir su historia grande.
En esta campaña se sostuvo en una identidad física y en un tramo final en el que levantó su techo competitivo.
Sede, horario y transmisión
El duelo se juega en el Levi’s Stadium de Santa Clara desde las 20.30 de Argentina. La NFL informó la cobertura internacional con señal y streaming, en una jornada que también mueve audiencias masivas en Estados Unidos.
El show de medio tiempo tendrá a Bad Bunny como figura central, un hecho inédito por el peso de un repertorio en español en el evento deportivo más visto del año. En la previa, sus definiciones públicas sobre inmigración generaron reacciones y debate político en EE.UU.
Como cada año, el Super Bowl también es un fenómeno económico: el mercado secundario de entradas y el valor de la publicidad televisiva vuelven a marcar cifras récord, en un evento que trasciende el deporte y funciona como vidriera global.




