Un productor propietario que no paga alquiler, que es el mejor de los escenarios- y que distribuye a mitades iguales de soja y maíz su producción, le deja al Estado el 62% de su renta en la zona pampeana y 77% de su utilidad bruta en la extrapampeana. "En ambos casos, 'lo que se lleva' el Estado vía recaudación de impuestos es mayor que 'lo que queda' finalmente al productor".

































