“Nunca se logró pensar la región como una unidad y siempre primaron las urgencias, las dificultades y las miradas nacionales. El Mercosur, como esa promesa del Tratado de Asunción, no se concretó. A la vez, fue algo distinto a lo que los firmantes quisieron. Desarrolló una extensa agenda de cooperación en áreas específicas, en áreas sociales, educativas, políticas. Incluso en la gestión del Covid, a partir de la asignación de fondos para la fabricación de tests conjuntos para el bloque. Hubo un área de cooperación que en el Tratado de Asunción no aparece como relevante y hoy forma parte de las lineas de largo plazo en las relaciones entre los países”.


































