El pago del 25% del bono de las paritarias de los aceiteros distendió en las últimas horas la medida de fuerza que paralizaba a las plantas de Vicentin. Pero la empresa ha advertido que la desconfianza de quienes le entregan girasol para procesar a fasón (hoy ingresa un tercio de los 450 camiones que llegaban antes del paro) pone en riesgo el recursos para operar en febrero y pagar sueldos.




































