Por Víctor Flores (AFP)
Durante un año en que el presidente cubano Fidel Castro ha luchado por su vida alejado del poder, su aliado venezolano Hugo Chávez ha tenido privilegiado acceso a su lecho de enfermo hasta convertirse en el principal vocero de su salud, y ahora jura convertirse en su heredero político.
Chávez no perdió la oportunidad de ponerse en sintonía con La Habana en estas fechas, y decretó una cadena de radio y televisión para festejar a su manera el aniversario del asalto al cuartel Moncada, inicio de la revolución que llevó al Fidel al poder en 1959.
``Ya lo he dicho, Fidel: yo asumo el compromiso de continuar tu lucha, tu batalla interminable y tú no te vas a ir todavía. ¡No, yo lo sé!'', exclamó Chávez la noche del jueves al inaugurar un complejo agrícola a casi 400 kilómetros de Caracas, donde participan asesores cubanos que explicaron sus proyectos a los venezolanos.
``Hombres como Fidel terminan sacrificando su vida como Cristo'', dijo Chávez, empeñado en configurar un modelo de socialismo mezclado con valores cristianos y elementos del proyecto político del prócer del siglo XIX Simón Bolívar. Pero insiste en que no tiene modelos en mente.
Chávez hizo el 26 de julio un recuento de la conmoción que vivió hace justo un año, cuando se enteró de la enfermedad de su colega y amigo, estando en Vietnam y decidió hacer una escala en La Habana de regreso a Venezuela. ``Estaba poniéndome una corbata'' confió en su habitual tono autobiográfico.
También destacó las palabras que le dedicó Castro en ese entonces: ``Yo ya me puedo morir, pero tú no te puedes morir Chávez'', citó el propio mandatario venezolano, quien batalla por convencer a la oposición de que sus planes de reelección sin límite de veces no son una copia de la historia cubana.
Chávez insiste en proyectar una relación filial con Castro, a quien llama ``padre de todos los revolucionarios del mundo''.
Recordó su respuesta al mandato de Castro de mantenerse con vida: ``Yo, hijo abusador, sólo le dije: 'Tú tampoco te puedes morir. Nos haces falta un tiempo largo''', relató.
Chávez ha reclamado a Castro que ``vuelva a vestir el uniforme'' verde olivo de comandante y le pide reasumir el poder.
En Venezuela el tema divide. No importa si se está a favor o en contra, la presencia cubana es una realidad que se nota en la vida cotidiana, sobre todo en las ``misiones sociales'' y algunas oficinas públicas.
``No queda duda alguna de que la alianza entre los gobiernos de Cuba y Venezuela y sobre todo entre Fidel y Chávez es tangible, en términos económicos y políticos, y es verificable en los montos que Venezuela le transfiere a Cuba, a cambio de los asesores'', dijo a la AFP el sociólogo Tulio Hernández.
``Es indudable que Fidel ha ejercido sobre Chávez una seducción absoluta y es su modelo ideal de gobernante'', dijo Hernández, quien fue encargado de la cartera de Cultura en Caracas, cuando era gobernada por el ex ministro chavista Aristóbulo Istúriz.
Conocedor de los círculos que rodean al mandatario, Hernández, afirma: ``Chávez quiere ser el sucesor de Fidel y tiene un sueño personal de ser el nuevo líder antinorteamericano en el mundo''.
En tanto los venezolanos se colocan frente a Cuba como un espejo en el que dirimen sus diferencias políticas.
``Un sector del gobierno y los militares no lo ven bien, y lo expresan de manera indirecta: piden un socialismo democrático'', indica el politólogo y académico, aludiendo al general Raúl Isaías Baduel.
Cuando Baduel entregó el mando del Ministerio de Defensa de Venezuela este mes sorprendió con un discurso político de despedida en el que rechazó el socialismo autoritario, como el que predominó en la extinta Unión Soviética.
``Un régimen socialista no es incompatible con un sistema político profundamente democrático, con contrapesos y división de poderes'', sentenció el general, que cobró celebridad cuando se sumó al contragolpe que le regresó a Chávez el poder en abril de 2002.
``Debemos apartarnos de la ortodoxia marxista que considera que la democracia con división de poderes es solamente un instrumento de dominación burguesa'', lanzó en su despedida de la cartera de Defensa. Chávez pidió que ese discurso se convirtiera en material de estudio en sus filas.

































