El arzobispo emérito de Córdoba, cardenal Raúl Francisco Primatesta, murió a los 87 años, como consecuencia de la enfermedad coronaria que padecía desde hacía algunos años. El ex presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, quien guió a la Iglesia cordobesa durante varias décadas, falleció a las 6,40 de ayer en su departamento particular en el centro de esta ciudad, dijeron fuentes eclesiásticas. Aparentemente, él mismo habría solicitado en los últimos días no ser trasladado a un centro asistencial para permanecer en su casa. Primatesta, oriundo de Buenos Aires, había nacido el 14 de abril de 1919. Hace 10 años, el cardenal fue operado del corazón y meses atrás fue sometido a una desobstrucción de arterias, tras lo cual se había informado que la intervención había tenido ''muy buenos resultados''. Primatesta fue designado arzobispo de Córdoba en 1965. El 5 de marzo de 1973 fue nombrado cardenal por el papa Pablo VI y participó en los cónclaves que eligieron a los papas Juan Pablo I y Juan Pablo II. Hasta 1998, participó activamente en la conducción de la Iglesia, incluso siguió a cargo de la Comisión de Pastoral Social del Episcopado argentino. Comunicado episcopal ''El fallecimiento del cardenal Primatesta, que fue presidente de esta Conferencia Episcopal, significa para la Iglesia en Argentina un profundo dolor, que vivimos confortados con la esperanza que nos da la fe en la Resurrección de Jesucristo que celebramos en este tiempo de Pascua'', subrayó en un comunicado el organismo que preside el cardenal Jorge Bergoglio. También mediante un documento, el arzobispo de Córdoba, monseñor Carlos Ñáñez, expresó su ''más profundo dolor'' por el deceso de Primatesta. Los restos del prelado son velados en la Catedral de Córdoba, frente a céntrica Plaza San Martín, y serán sepultados mañana, previa misa de cuerpo presente en el mismo templo. ''La Iglesia que está en Córdoba expresa su gratitud al Señor por el don de este obispo que la sirvió con abnegación y generosidad y cuya acción pastoral repercutió benéficamente sobre la patria toda'', señaló en el comunicado el Arzobispado local. En los últimos años organismos de Derechos Humanos cuestionaron y denunciaron la actuación de Primatesta como líder de la Iglesia durante la última dictadura militar. En ese sentido, el obispo emérito de Morón, Justo Laguna, admitió que Primatesta tuvo una trayectoria variable, y si bien opinó que era ''un hombre de jugarse poco'', en particular durante la dictadura militar, afirmó que ``sumando y restando, el saldo de su larga vida es favorable''. Por su parte, la abogada en causas de derechos humanos de Córdoba María Elba Martínez aseguró que el cardenal ''se llevó a la tumba gran parte de la verdad'' sobre los desaparecidos y el robo de niños durante la última dictadura.






























