Una joven de 30 años que el sábado pasado quedó sepultada bajo la arena tras un choque ocurrido en el barrio porteño de Puerto Madero murió este miércoles en el hospital Argerich, informaron fuentes del centro de salud.
Se trata de Blanca Giménez, quien alrededor de las 15.30 y después de cuatro días de agonía sufrió un paro cardiorespiratorio, con lo que ya suman seis los fallecidos a raíz del accidente.
Desde el sábado, la joven se encontraba en coma profundo neurológico por asfixia; sufría hipoxia -falta de oxígeno en el cerebro-, y tenía fallas multiorgánicas.
Si bien apenas llegó al hospital se la había reanimado del paro cardíaco sufrido a poco del choque, nunca se pudo recuperar.
Además, la chica tenía, aparentemente, un embarazo de seis semanas, pero esto no se llegó a confirmar porque los análisis de sangre correspondientes se iban a realizar este jueves.
Es que de los estudios que se le practicaron surgió que la joven tenía una bolsa gestacional, pero sin embrión, lo cual pudo ocurrir porque lo perdió en el accidente o porque el bebé no llegó a crecer.
El accidente ocurrió el sábado a las 9, cuando un Renault 19 gris que iba hacia el barrio de la Boca por la avenida Ingeniero Huergo al 300 embistió a un camión que transportaba arena.
Tras el choque, el auto estalló y se incendió y sus cuatro ocupantes murieron carbonizados, entre ellos el conductor, que fue sacado del auto con vida, pero falleció camino al hospital.
Después de la colisión, el camión hizo un trompo, se cruzó de carril, chocó contra un paredón y volcó toda la carga de arena que llevaba sobre un remís Fiat Duna blanco que venía por la mano contraria y cuyo conductor murió por asfixia.
Un bebé junto a su mamá y su tía, ya fallecida, fueron tapados por la arena, pero lograron ser rescatados por los bomberos, que debieron escarbar varios minutos para sacarlos con vida.
De acuerdo con la investigación policial, los ocupantes del Renault 19 eran dos hermanos jujeños, Héctor y Mario Paredes, y dos jóvenes peruanas que no fueron identificadas y que se habían conocido en un boliche del barrio porteño de Liniers.
A estas víctimas, que murieron carbonizadas, se suma Blanca Giménez, mientras que su hermana Verónica y el hijito de ésta, Santiago, ya se recuperaron de las heridas y fueron dados de alta.
Fuente: Télam.






























