En términos de cine mainstream, los años 80 estuvieron plagados de supermachos infalibles, capaces de enfrentar ejércitos completos. Incluso el boxeador Rocky Balboa, que era en su origen un perdedor dispuesto a poner toda su fuerza de voluntad al servicio de una migaja del sueño americano, se convierte en un gladiador musculoso capaz de enfrentar a una máquina de matar soviética como Iván Drago. Pero, hacia 1982, los ‘70 todavía estaban cerca, con todos sus claroscuros. Por lo cual es comprensible que Zack Mayo, el protagonista de “Reto al destino”, que hoy cumple 40 años desde su llegada a los cines, sea un aspirante a marine cargado de conflictos, poco apegado a las normas y muy vulnerable.

































