“No, me lo ofrecen permanentemente. De hecho tengo posteos en fotos donde públicamente me dicen ‘te pago tanto por una noche, soy de Instagram, me llamo tal’. La verdad que no. Tuve la oportunidad, yo tengo 41, a los 35, de entrevistar a un par de prostitutas y el sufrimiento que lleva adentro es inmenso, y la verdad que a mí no me da el alma”, se sinceró.

































