Este proyecto nace del deseo personal de seguir expandiendo su música, llevándola hacia una fusión latinoamericana donde conviven elementos del folclore, el gospel y la música urbana. “89” es, además, una referencia al año de nacimiento de Flor, y condensa el espíritu de renacimiento con el que encara este nuevo ciclo: animarse a salir del género que la vio crecer para abrazar otras formas que también habitan en su identidad.

































