También evocando que eso había ocurrido en ese mismo teatro: yo venía de Córdoba y estaba con Mía en brazos. Y también se dio de forma espontánea, porque no era que yo iba a subir al escenario, sino que yo iba a celebrar los 50 años de Charly. Así como me bajé del micro lo fui a saludar al camarín, y Charly me invitó a cantar ese tema. Le dije que por supuesto que sí, sin una preparación, ni un rouge, ni nada. Mía no se quería desprender de los brazos, estaba (León) Gieco ahí y me dijo: “Subí con ella. ¿Sabes qué? No se lo va a olvidar más”. Le puse algodoncitos y subí con Mía. La vida me lleva ahora a representar esto: Mía es un minón, más alta que yo, hago un poco la parodia de que la quiero levantar (que es totalmente imposible).