El final de la pandemia trajo novedades en varias direcciones: junto a su productor y actual manager Mario Agustín de Jesús González (aka Marito), Juana fundó el sello Sonamos, a través del cual aparecieron, entre otras referencias, las magníficas reediciones aniversario de los discos “Musicasión 4 ½” (1971, el álbum fundacional del candombe-beat) y “Segundo” (2000, clave en la discografía de la propia artista). Además, volvió a tocar en diversos formatos (solo set, Improviset con Odín Schwartz, o a dúo con el baterista Diego López de Arcaute) en Estados Unidos, Europa y Asia, y cortó vínculos contractuales con las compañías discográficas que hasta entonces publicaban su obra en diversas regiones del planeta. De esta manera, Juana se convirtió en artista exclusiva de sí misma.