“A veces regresa en el día, en la inmóvil luz del día de verano, aquel remoto estupor”. Esta cadena de palabras, cuyos eslabones fueron unidos alguna vez por el italiano Cesare Pavese, es la elegida por la escritora Gabriela Schuhmacher como epígrafe de su último libro “Golpe de frío” que publicó Ediciones UNL de Santa Fe. Y funciona como síntesis del contenido de las páginas que vienen después, que son esencialmente una evocación, tal vez autobiográfica, de aquellas vivencias y sensaciones de la infancia que dejan marcas que volverán a aparecer a lo largo de la vida.

































