Asimismo, Banderas y Rodríguez intentaban "hacerla reír" para minimizar su angustia y hacer que se quitara la toalla que llevaba encima. "Me la quitaba dos segundos pero luego rompía a llorar de nuevo. Pero logramos hacerlo. Lo hicimos lo mejor que pudimos hacer en aquel momento", comentó la mexicana, quien subrayó que estaba avergonzada de que su padre y su hermano fuesen a ver la polémica escena: "¿Van a verlo? ¿Se van a burlar de ellos? Los chicos no sufren esto. Tu padre diría: ¡Sí, ese es mi hijo!", declaró. Curiosamente, en el estreno de la cinta, la actriz pidió que sus familiares abandonaran la sala durante la sensual secuencia.