“Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia: la verdadera historia, quien quiera oir que oiga”. En la contextura, siempre más frágil, de esa “otra historia” es donde se debe ubicar “Shotaina’” (“Estoy aquí”). Es que esta publicación colectiva no solo se gestó en un espacio postergado como el barrio Santo Domingo en el noroeste de la ciudad, sino que fue desarrollado por jóvenes Qom en su lengua materna (traducida por ellos mismos al castellano) y escrito a partir de experiencias y saberes íntimamente relacionados con su identidad.


































