Este martes se cumplen 29 años del atentado a la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (Amia) ubicada en Buenos Aires, que provocó 85 muertes y más 300 heridos. La explosión fue a las 9.53 del 18 de julio de 1994, una fecha y una hora que quedaron grabadas de manera indeleble en la memoria de la comunidad judía y en la de todo el país, como una herida abierta que sigue reclamando justicia para comenzar a cerrar.


































