“No herí al Papa”, reiteró Juan Fernández Krohn en un vídeo colgado en Youtube el 6 de mayo de 2017 en el que este exsacerdote español ultraconservador se muestra hasta orgulloso de haber atentado contra Juan Pablo II, un “gesto que tuvo un impacto mundial que nadie me puede negar”, dice. Está claro que el “ cura papicida”, como él mismo se denomina en su último libro, no se arrepiente de nada. Tal como lo vio entonces y lo sigue considerando 35 años después, su intento de asesinar al Papa fue “un acto de devotio ibérica”, de “sacrificio por la patria”, con “intención suicida”. Es decir, pretendía salvar a España con su “sacrificio” aquel 12 de mayo de 1982.


































