Anamá Ferreira se manifestó a través de redes sociales por el caso de Agostina Páez, una abogada e influencer argentina que quedó detenida en Brasil tras ser filmada realizando gestos racistas contra trabajadores de un bar en Río de Janeiro.
La brasileña arremetió contra la actitud de la joven santiagueña, pidiendo sanciones ejemplares tras su arresto, generando un fuerte cruce con el abogado Marcelo Dalessandro.

Anamá Ferreira se manifestó a través de redes sociales por el caso de Agostina Páez, una abogada e influencer argentina que quedó detenida en Brasil tras ser filmada realizando gestos racistas contra trabajadores de un bar en Río de Janeiro.
Desde su cuenta de X (ex Twitter), Ferreira rechazó de plano los intentos de relativizar el episodio: “Lo que gritó esa chica no es ‘un exabrupto’, es racismo, y el racismo no se relativiza, no se justifica y no se aplaude”.
Además, pidió una sanción ejemplificadora: “Que sirva de ejemplo: la libertad de expresión no incluye humillar ni odiar. El respeto no es opcional. Deseo que pases unos años presa en Brasil”.
Poco después, reforzó su postura con una frase tajante que rápidamente se viralizó: “Presa la quiero”.
El fuerte repudio de Ferreira derivó incluso en un cruce público con el abogado Mauricio D’Alessandro, quien cuestionó la decisión judicial brasileña al afirmar: “Meten presa a una chica de 29 años por hacerles el gesto de gorila a un par de muchachos exaltados, una locura”.
La respuesta de Anamá fue inmediata: “¿Una locura en qué sentido? ¿Que debe estar presa o le parece bien ser racista? Le recuerdo que es crimen en la ley brasileña”.
Luego citó legislación para fundamentar su planteo: “Ley Nº 14.532/2023 equiparó la injuria racial al crimen de racismo. Ambas infracciones son imprescriptibles e inafianzables, y prevén penas más severas”.
Dalessandro argumentó luego que "la gente no se enoja xq le digan negro, salvo el contexto". A lo que Ferreira replicó: Cambio para vos que sos blanco y racista por estas expresiones, en Brasil también ya estaría con tobillera te aviso que la ley Ley Nº 14.532/2023: Equiparó la injuria racial al crimen de racismo, haciendo que ambas infracciones sean imprescriptibles e inafianzables".
Agostina Páez fue interceptada el último sábado por la Policía Militar de Brasil luego de que tomaran estado público las imágenes de sus gestos.
La joven, oriunda de Santiago del Estero, quedó bajo investigación de la justicia brasileña, le retuvieron el pasaporte y fue obligada a utilizar tobillera electrónica mientras la Justicia define su situación.
Según informó este lunes su abogado, Sebastián Robles, será recibida en el consulado argentino del vecino país. "Va a tener una charla para defensa técnica en Brasil. Estamos en comunicación con defensas privadas, pero esperamos hablar con alguien del consulado”, indicó el defensor.
Todo comenzó durante una salida nocturna en la zona sur de Río de Janeiro. Páez, oriunda de Santiago del Estero, se encontraba junto a un grupo de amigas en un boliche cuando, según su propio relato, surgió una discusión al momento de retirarse del lugar. “Pagamos la entrada y todo lo que consumimos. Cuando estábamos por salir, nos retienen y nos dicen que con la pulsera había cosas que no habíamos pagado. Nosotras habíamos pagado todo en el momento. Tengo los comprobantes, con los horarios y todo”, aseguró la joven en diálogo con el diario El Liberal.
De acuerdo con su versión, la situación se tornó tensa cuando ella y sus amigas comenzaron a reclamar lo que consideraban un cobro indebido. “Empezamos a decirles que nos estaban robando, que eran unos ladrones. Ellos se nos reían en la cara. Pagamos de todos modos”, relató.
Sin embargo, el conflicto no terminó allí. Páez sostuvo que, al salir del local, empleados del bar comenzaron a seguirlas por las escaleras y a realizar gestos obscenos. “Se agarraban los genitales, nos señalaban y se reían. Ahí es cuando yo hago ese gesto. No los llegaba a ver bien. Los gestos eran más para mis amigas”, explicó.




